Cruzando, (La línea)

Atado estas a mis venas,
Y me llevo tu vivir
Grita, no quiero oírte
Es la hora de partir
Solo espero que te mueras
Salgas fuera y te revuelques
Que maldigas a mi estirpe
Que maldigas a tu suerte
Y en la hora de mi muerte
Solo yo estaré sonriente
Que tu vida se destruya
Y que vivas para siempre
Ya no vengas en el día
Pues yo ya no podré verte
Tal vez si vienes de noche
Saldré para distraerte
¿Y si vinieras conmigo?
¿Y si saltamos al frente?
Corriendo por las praderas
Sonriéndole a la muerte
Y si te quedas dormido
Viviremos en un sueño
Pero si caes rendido
Ya no seré mas tu dueño
Y cuando yo te maldiga
Diré tu nombre tres veces
Una por cada vida
Que has de tenerme en mente.
Remordimientos
Quisiera que las palabras trataran de explicarlo
Que brotaran de mí, buscando un rumbo hacia ti
Suavizando en algo aquella maldita condena
Conseguida en un súbito arranque de placer
Convencido de que nada lo podrá conseguir
Seguro de que nada me puede calmar
Solo en mi silenciosa pena
Una onda y tortuosa marca a cargar
Mi alma no esta quieta
Pensamientos sin conciliar
Suspiro quejumbroso y pesado
Martirio, dolor, soledad
No existe canción que me acoja
No hay bondad en la piedad
Nunca habrá perdón ni olvido
En mí ya no existe paz
No puedo vivir sentenciando
No se existir sin amar
Maldigo mi propia vida
Por que mía ya no es mas
Respiro sin existencia
Camino al fondo del mar
Soy un ente sin esencia
Solo mal puedo engendrar
Completamente vació
Sin sentimiento, sentir
No distingo los extremos
Atrás quedo el porvenir.
Esperando en tu silencio
¿Que extraña es la vida?
Vida, mientras más lejos estas
Es cuando estas más cerca
Y cuando la distancia es mayor
Es más fuerte el aroma de tu piel en mis manos
Y mi pecho retumba al oír tu nombre
Insolente late el corazón
Cantando cada silaba tuya
Larga es la espera
Infinitas las horas que vagan perdidas
En un instante sin tiempo
Eterno
Eternamente necesario
Revitalizador, enervante, triste
Oscuro y con luz de fondo
Sin sentido, desorientado
Inerte
¿Qué instante es más preciado que este?
En el cual no te tengo
Más te abrazo hasta la muerte.
Letra Infinita
Estando de paseo por el vértigo infinitoCaminé por los mares del desierto sin salDeslíceme deprisa, agobiado, cansadoEl hambre carroñera corría detrásEstando yo de viaje por las estepas del vientoSolo en mi carrera, tropecé, caíCaí eterno y torpe encima de un abismoUn abismo profundo como un huracán,Las barcas del silencio me transportaban lentoSolo oía lejano, susurrando en mi oídoEl canto triste y muerto de sirenas silentesDe pronto y frente a ellas no me pude escaparMe envolví en el abismo, me apegue tanto al fondoMe recibió y se hizo a un lado, para dejarme caer más,Solo entonces choque, plasmado en el finalY un montón de pétalos rosados me atraparonY al sentir la suave escama, me hundí sin demorarRecóndito, lento, inmenso y persuadidoLos lirios escondidos soltaron su arsenalY la estática brisa inundo el todo aireLos pulmones rendidos, dulces al respirarLa calma toco el cuerpo lo lleno de plegariasCerré feliz los ojos y empece a dormitarLos pétalos fugases sobre la piel desnudaCrecieron sobre ella, en somnoliento ajuarComo un capullo de mármol plateadoComo un enorme canto de seda y de marY cuando desperté, todo había cambiadoLa Piel brilla cetrina con resplandor lunarDonde estaba mi espalda se oía un aleteoUnas enormes alas bailaban sin pararY al mirar las rocosas paredes desgraciadasSe tornaban en mármol, con ribetes de azaharMi pecho insolente se hinchaba orgullosoMis alas imprudentes empezaron a treparMe eleve en lo profundo, me acerque hasta mi vidaAscendí en el espacio, me aleje sin pararCrucé bosques flotantes y cielos desterradosCrucé bardas prohibidas, y rastros de bondadVolé envuelto en tierra, plantado como un árbolCrecí tanto en la noche, que al sol hice despertarCon la gracia perenne de mis alas perfectasCon la luz de mi sombra pegada en mi frenteLas estrellas sonrientes se alejaban en cantoEl cielo se inclinaba, saludando al pasarY mientras describía círculos danzantesY cuando navegaba en la niebla del marEl sol alucinado sintió miedo deprontoDe que un día su trono, me ofrecieran tomarNo fuere que mi canto, con delicados gestosFuese a ocupar sin calma, en el cielo su lugarIrguió su rayo entonces y un destello doradoFue a chocar trepitoso, contra mi pecho yertoAtravesó mi cuerpo, me impidió respirarSenti como mis huesos se quebraron sin prisaSentí como mi lengua se seco sin hablarEl dolor para entonces ya era irremediableY con alas marchitas descendí sin pararComo un cometa muerto, como daga silbanteEn picada cayendo, sin crecer, sin danzarPero ya acostumbrado al eterno descenso Sin enormes problemas fui mi ruta tomarMe despido del mundo, me desvio del centroAdiós tregua perfecta, bienvenido final.