1/23/2006

Cruzando, (La línea)




Atado estas a mis venas,
Y me llevo tu vivir
Grita, no quiero oírte
Es la hora de partir


Solo espero que te mueras
Salgas fuera y te revuelques
Que maldigas a mi estirpe
Que maldigas a tu suerte


Y en la hora de mi muerte
Solo yo estaré sonriente
Que tu vida se destruya
Y que vivas para siempre


Ya no vengas en el día
Pues yo ya no podré verte
Tal vez si vienes de noche
Saldré para distraerte


¿Y si vinieras conmigo?
¿Y si saltamos al frente?
Corriendo por las praderas
Sonriéndole a la muerte


Y si te quedas dormido
Viviremos en un sueño
Pero si caes rendido
Ya no seré mas tu dueño


Y cuando yo te maldiga
Diré tu nombre tres veces
Una por cada vida
Que has de tenerme en mente.

1/15/2006

Remordimientos



Quisiera que las palabras trataran de explicarlo
Que brotaran de mí, buscando un rumbo hacia ti
Suavizando en algo aquella maldita condena
Conseguida en un súbito arranque de placer


Convencido de que nada lo podrá conseguir
Seguro de que nada me puede calmar
Solo en mi silenciosa pena
Una onda y tortuosa marca a cargar


Mi alma no esta quieta
Pensamientos sin conciliar
Suspiro quejumbroso y pesado
Martirio, dolor, soledad


No existe canción que me acoja
No hay bondad en la piedad
Nunca habrá perdón ni olvido
En mí ya no existe paz


No puedo vivir sentenciando
No se existir sin amar
Maldigo mi propia vida
Por que mía ya no es mas


Respiro sin existencia
Camino al fondo del mar
Soy un ente sin esencia
Solo mal puedo engendrar


Completamente vació
Sin sentimiento, sentir
No distingo los extremos
Atrás quedo el porvenir.

1/11/2006

Esperando en tu silencio


¿Que extraña es la vida?
Vida, mientras más lejos estas
Es cuando estas más cerca
Y cuando la distancia es mayor
Es más fuerte el aroma de tu piel en mis manos
Y mi pecho retumba al oír tu nombre
Insolente late el corazón
Cantando cada silaba tuya
Larga es la espera
Infinitas las horas que vagan perdidas
En un instante sin tiempo
Eterno
Eternamente necesario
Revitalizador, enervante, triste
Oscuro y con luz de fondo
Sin sentido, desorientado
Inerte
¿Qué instante es más preciado que este?
En el cual no te tengo
Más te abrazo hasta la muerte.

Letra Infinita





Estando de paseo por el vértigo infinito
Caminé por los mares del desierto sin sal
Deslíceme deprisa, agobiado, cansado
El hambre carroñera corría detrás
Estando yo de viaje por las estepas del viento
Solo en mi carrera, tropecé, caí
Caí eterno y torpe encima de un abismo
Un abismo profundo como un huracán,
Las barcas del silencio me transportaban lento
Solo oía lejano, susurrando en mi oído
El canto triste y muerto de sirenas silentes
De pronto y frente a ellas no me pude escapar
Me envolví en el abismo, me apegue tanto al fondo
Me recibió y se hizo a un lado, para dejarme caer más,
Solo entonces choque, plasmado en el final
Y un montón de pétalos rosados me atraparon
Y al sentir la suave escama, me hundí sin demorar
Recóndito, lento, inmenso y persuadido
Los lirios escondidos soltaron su arsenal
Y la estática brisa inundo el todo aire
Los pulmones rendidos, dulces al respirar
La calma toco el cuerpo lo lleno de plegarias
Cerré feliz los ojos y empece a dormitar
Los pétalos fugases sobre la piel desnuda
Crecieron sobre ella, en somnoliento ajuar
Como un capullo de mármol plateado
Como un enorme canto de seda y de mar
Y cuando desperté, todo había cambiado
La Piel brilla cetrina con resplandor lunar
Donde estaba mi espalda se oía un aleteo
Unas enormes alas bailaban sin parar
Y al mirar las rocosas paredes desgraciadas
Se tornaban en mármol, con ribetes de azahar
Mi pecho insolente se hinchaba orgulloso
Mis alas imprudentes empezaron a trepar
Me eleve en lo profundo, me acerque hasta mi vida
Ascendí en el espacio, me aleje sin parar
Crucé bosques flotantes y cielos desterrados
Crucé bardas prohibidas, y rastros de bondad
Volé envuelto en tierra, plantado como un árbol
Crecí tanto en la noche, que al sol hice despertar
Con la gracia perenne de mis alas perfectas
Con la luz de mi sombra pegada en mi frente
Las estrellas sonrientes se alejaban en canto
El cielo se inclinaba, saludando al pasar
Y mientras describía círculos danzantes
Y cuando navegaba en la niebla del mar
El sol alucinado sintió miedo depronto
De que un día su trono, me ofrecieran tomar
No fuere que mi canto, con delicados gestos
Fuese a ocupar sin calma, en el cielo su lugar
Irguió su rayo entonces y un destello dorado
Fue a chocar trepitoso, contra mi pecho yerto
Atravesó mi cuerpo, me impidió respirar
Senti como mis huesos se quebraron sin prisa
Sentí como mi lengua se seco sin hablar
El dolor para entonces ya era irremediable
Y con alas marchitas descendí sin parar
Como un cometa muerto, como daga silbante
En picada cayendo, sin crecer, sin danzar
Pero ya acostumbrado al eterno descenso
Sin enormes problemas fui mi ruta tomar
Me despido del mundo, me desvio del centro
Adiós tregua perfecta, bienvenido final.